Antonio
Antonio

 

UN LUGAR DE RETIRO

Entre Miami y Florence
"hueco" de Oklahoma

Ein Ort der Einsamkeit

Los muros de piedra no hacen una prisión,
Ni los barrotes de hierro una jaula;
Las mentes inocentes y serenas toman
Tales cosas por un lugar de retiro.
Si tengo libertad de amar,
Y mi alma es libre,
Que los ángeles solos,
Que habitan en lo alto,
Disfruten de dicha libertad.

de Richard Lovelace
en "A Altea, desde la prisión"

Cadenas mías, ¡que música hiciesteis en mi corazón!
Todo el día estuve jugando con vosotras, y os volví
ornamento mío. ¡Que buenos amigos fuimos, cadenas mías!
Hubo instantes en que os tuve miedo, pero el temor
me hizo amaros más todavía. ¡Compañeras de mi oscura noche
larga, antes de deciros adiós, me postro ante vosotras,
cadenas mías!

de Rabindranaz Tagore
en "Regalo de Amante".

Antonio Guerrero Rodríguez

Penitenciariade Florence
Marzo 2010

PREFACIO

Podría describir aquí numerosos detalles del traslado desde Miami hasta nuestras prisiones. El trato que nos dieron: separación, caja negra, celdas de castigo, etcétera, no sorprendió, siempre es el mismo. Nada significó para las autoridades carcelarias la reducción de nuestras sentencias.

Particularmente, mi estancia en el Centro de Transito Federal de Oklahoma fue larga. Dieciocho días, aislado, en una celda del llamado "hueco", días que parecieron una eternidad.

Con algo de papel y diminutos lapicitos, fui escribiendo el diario de estas jornadas, así como un grupo de cartas personales y muy especiales, nacidas en esa soledad, donde, parafraseando versos de Juan Ramón Jiménez, diría: "Tu eres dios de tu pecho, tu eres solo Universo, tu eres uno en tu centro".

Solo una parte de ese diario y una de las nueve cartas escritas llegaron a su destino. Me dolió muchísimo que esto pasara, y recurrí a la poesía para revivir las vivencias de aquel aislamiento y, de alguna forma, reponer la irreparable perdida. Del 3 al 16 de marzo, ya en Florence, nacieron estos poemas, a modo de diario, los que sugiero se lean como un solo poema (como se dice han de leerse los famosos Sonetos de Shakespeare, claro que salvando la gran diferencia entre esa obra clásica y esta modesta creación).

Para este poemario decidí escribir versos decasílabos con una rima libre, en la cantidad de versos del soneto. No es mi objetivo la búsqueda de belleza rítmica o de perfección de estrofa, mucho menos crear algo novedoso.

Solo pretendo llevar al lector hasta los rincones de mi alma por aquellos días de injusto y total asilamiento, aunque también, como dijera Darío: "mi protesta queda escrita" contra el trato y contra la inusual perdida.

A.G.R.

17 de marzo de 2010

18 DIAS EN OKLAHOMA
Martes, 26 de enero de 2010

Sucede que la injusticia sigue.
Sucede que llevo caja negra.
Sucede que soy yo quien lo dice.
Sucede que quisiera que me creas.
Sucede que vuelo sin temores.
Sucede que sacudo mis venas.
Sucede que se cruzaron dos soles.
Sucede que oscurecen las piedras.
Sucede que la sombra no es de árbol.
Sucede que la hora tiene dueño.
Sucede que se unen las paredes.
Sucede que me ríe un hermano.
Sucede que penetra en mi pecho
una serenidad, que sucede.

Miércoles, 27 de enero de 2010

Apenas cierra la puerta de hierro
silbadores vientos de huracán
se me echan encima y apagan
el farol que llevo en mis manos.
La celda se vuelve una laguna
en la que yacen palomas muertas
y por mi trepa su olor a espanto
como si las sombras me embistieran.
Con mi inofensivo corazón
rasgo el silencio acorralado,
adelgazo la ausencia ensanchada
hasta que la larga noche pasa
y todas las tinieblas se borran
al tacto de la luz matutina.

Jueves, 28 de enero de 2010

Este origen de día sin rumbo
que sujeto al viento de la vida
esparce sobre mi luz de aurora
nunca es pérdida, sino ganancia.
Esta sucesión de atardeceres
sin colores ni eco ni perfume
que fija mi sustancia imperfecta
nunca es pérdida, sino ganancia.
Este tiempo cargado de pausa
que no deja madurar mi amor,
crepúsculo de atmósfera oscura
como un interminable camino
entre sombras que crecen y tiemblan,
nunca es pérdida, sino ganancia.

Viernes, 29 de enero de 2010

Anocheció mientras leía un libro,
(el único que llegó a mis manos)
cuyo argumento vacuo y siniestro
apenas calaba en mi interior.
Pensé en los grandes de la palabra
capaces de recoger la luz
y toda la belleza del mundo
en páginas imperecederas.
Harto, cerré el libro y mis ojos,
y, en ese instante, de un resplandor
de sol y luna, de amor y paz
me vi rodeado, y comprendí
que lo que intento buscar afuera
se encuentra en el tesoro de mi alma

Sábado, 30 de enero de 2010

Dichoso soy, por este aislamiento
en donde a mi antojo holgazaneo,
mientras contemplo a mi alma
por caminos lejanos perderse.
Dichoso soy, por este silencio
en que puedo escucharme por dentro
sin que nada de fuera me invada,
sin que el tiempo me busque y me encuentre.
Dichoso soy, así, no mas ni menos,
respirando, sin pensar en ello,
los átomos que nos entremezclan,
metido en la distancia de un ser,
dueño de limites incalculables,
que se expande al espacio con su aliento.

Domingo, 31 de enero de 2010

Que no me dejen mirar la luna
ni el árbol seco del lento invierno;
que me prohíban prender el fuego,
jugar al sueño con la ceniza,
no significa que está perdido
el gran amor que con mis ojos
y con mis manos yo construí
para otros ojos, para otras manos.
No es amor el amor que sucumbe.
El amor verdadero pertenece
a todo el tiempo y toda la tierra,
enfrenta sin temor tempestades,
resiste hasta el filo de la muerte,
y, como la natura, es eterno.

Lunes, 1 de febrero de 2010

Le dije no a la quietud mohosa.
Me paré sobre el suelo desnudo
di el primer paso, luego el segundo
poco a poco me convertí en lluvia.
Al inicio fue el escepticismo
y después vino la dependencia.
Más tarde apareció la antitesis
y con ella el desenvolvimiento.
Comencé a circular por las horas
con ritmo y espíritu que impele
y a través del éter se desliza.
Cercado por un tedio sin tregua,
en la plaza de mi corazón
me vi feliz, cantado y bailando

Martes, 2 de febrero de 2010

Noche seductora que me llamas
desde el abismo de tu silencio.
Noche magnánima y magnética,
aun inviolada novia del ocio.
Noche errante, cegadora de ojos
que tienen el color del arco iris.
Noche loca, de blancura llena
para el deseo añadir insomnio.
Noche desnuda sobe la tierra,
antes de irte a otra orilla sin nombre
abrázame, mírame y déjame
tocar tu cuerpo, para sentir
el oleaje de las playas que amo,
tan ocultas en la oscuridad.

Miércoles, 3 de febrero de 2010

La muchacha que da medicinas
a los dependientes de sedantes
tiene cara de ángel, me recuerda
a una novia de tiempos pasados.
Ella su ronda hace cada noche,
con su voz va rompiendo el silencio
y yo dejo lo que estoy haciendo
para verla, un instante, pasar.
Ella nunca me mira a los ojos
en los cuales yo tengo escondidos
tantos rostros de edades y mundos,
tantas noches de estrellas sin nombre,
tanta rachas de ideas y venidas,...,
la muchacha que da medicinas

Jueves, 4 de febrero de 2010

Vivencias y vocablos que buscan
respuestas al vacío y al suceso
hacia el recinto de mi presente,
como abejas a su panal, vienen.
El batir de sus alas inunda
el aire de trepidantes llamas,
la claridad de la miel se adhiere
al eco de la palabra amor.
Con apasionada sed de luz,
de aromas, de voces y de formas
se lanza mi alma tras lo invisible
y solo ve la imagen de un ayer
girando, hasta que desaparece
En pausadas espirales de humo

Viernes, 5 de febrero de 2010

Es verde el silencio y, de improviso,
de hojas verdes del deseo se viste
mi fértil corazón, lentamente
habituado a cosas naturales.
El recuerdo del bosque y la lluvia
emerge con su aliento escondido,
y, otra vez, en mi garganta siento
un ardor de jazmines y sangre.
Mi corazón esta recordando
miradas seguras de sus actos,
besos al abrazo de la noche,
caricias que dieron paz a mi alma.
¿Pero, por donde andarán sus ojos,
sus labios, sus suaves manos puras?

Sábado, 6 de febrero de 2010

Mujer, rompes en mi pensamiento
como el oleaje contra la playa,
penetras otra vez en la arena,
y al mar regresas otra vez.
Así eres tu, marejada indócil,
balanceo constante de las aguas
donde se ahoga mi corazón
ola a ola contando tu cuerpo.
Ya conoces que regresaré,
sin embargo no sabes tu nombre
ni que no me olvidé de tus besos.
Tal vez, un día, mientras el mar
destruya este castillo de ausencias
la trama de mis versos yo te abra.

Domingo, 7 de febrero de 2010

Hoy escribí a varias amistades
y a ninguno le cuento el rosario
de vicisitudes que he pasado
(son mas las que ellas se imaginan).
En mis líneas, les hago saber
que esta celda, sin nada y sin nadie,
es para mi un lugar de retiro
donde las cadenas mías suelto.
A este hueco, como a otros en mi vida,
sin prisa, lo relleno de luz
para que de su oquedad aflore
el resplandor que a mi corazón
convierte en poeta del amor,
amor con el que a todos escribo

Lunes, 8 de febrero de 2010

Anoche, cuando un hosco silencio
como el manto de la oscuridad
me cubría, y la incertidumbre
de cruda nevasca se embriagaba,
me trajo el amor su ramalazo,
su muestrario de tenues dolores,
espectros de perpetuas ausencias.
No cerré los ojos por buen tiempo.
Anoche, frente a la soledad
resonante de ayeres, me dije:
todos los desvelos de mi vida
han desbrozado esta larga senda
en donde los peligros de muerte
no han podido contener la luz

Martes, 9 de febrero de 2010

En mi soledad digo tu nombre
y son sus letras un sol naciente
entre las nubes de la alborada
en cuya lumbre se abren las flores.
Al andar, lo digo por las esquinas
que el pensamiento pone y retira,
y en mi soliloquio con tu nombre
sombra y luz solar no se distinguen.
Sin que nadie me escuche lo digo
en una voz de intima explosión
que apenas hiere el aire y el silencio.
A las preguntas del firmamento
respondo levantado mis ojos
hasta la eternidad de tu nombre.

Miércoles, 10 de febrero de 2010

Seguro en medio del temporal,
me imagino yendo por el mundo
como si caminara conmigo
una unidad de brazos invencibles.
Pasaran con sus alas oscuras
otros cientos de gélidas noches
sin poder aniquilar la aurora
del día final de la injusticia.
Hermanos y hermanas de lucha:
su solidaridad se multiplica
como las hojas de la primavera.
¡Ustedes nos darán la victoria!
Ustedes estarán con nosotros
en esa gran jornada del regreso

Jueves, 11 de febrero de 2010

Desde mi infancia, hogar y escuela;
en mi juventud, de sitio en sitio,
toda mi vida y hasta en mis sueños
has habitado mi corazón.
Isla del sol que me brindaste
palmas y playas, aves y frutos,
aquel verano abrasador que amo,
aquel libre albor en mi ventana,
siempre despierta, en mí tu vives,
dispuesta siempre a cuidar la flor
indispensable de la esperanza.
Tu amor me impulsa, tu amor me colma
de luz, ¡Oh, patria! Vendrá el regreso
Y el beso tuyo que nos espera.

Viernes, 12 de febrero de 2010

Cruzando el corazón del azul
insondable, confuso de rutas,
acompañado de esperanzas,
insignificantes pero ciertas,
miro la silente geografía
sumergida en la luz de la nieve,
territorio de lo indefinido,
deslumbramiento de libertad.
Hay cansancio pero no me rindo.
Hay cortadura pero no sangro.
Lo fatigante y lo doliente
sedo con el amor de mis sueños,
de blanca materia invencible,
que no reconocen los guardianes.


EIN ORT DER EINSAMKEIT

Zwischen Miami und Florence

"Loch" von Oklahoma

Es folgen hier zwei Gedichte, eins von Richard
Lovelace, das andere von Rabindranath Tagore,
die beide nicht übersetzt werden.

Antonio Guerrero Rodríguez

Strafanstalt von Florence
März 2010

Vorwort

Ich könnte hier über zahllose Details der Verlegung von Miami in unsere Gefängnisse schreiben. Die Behandlung, die sie uns angediehen ließen: Trennung, schwarze Kiste, Strafzellen, es überraschte nicht, es ist immer dasselbe. Den Gefängnisbehörden bedeutete die Ermäßigung unserer Strafen nichts.

Vor allem mein Aufenthalt im Bundesübergangszentrum in Oklahoma war lang. Achtzehn Tage, isoliert, in einer Zelle des sogenannten "Lochs" , Tage, die mir wie eine Ewigkeit vorkamen.

Mit ein bißchen Papier und winzigen Bleistiftstummeln schrieb ich das Tagebuch dieser Tage ebenso wie eine Anzahl von persönlichen und sehr speziellen Briefen, entstanden in dieser Einsamkeit, und indem ich Verse von Juan Ramón Jiménez paraphrasierte: "Du bist Gott Deiner Brust, Du bist allein Universum, Du bist einer in Deinem Zentrum".

Nur ein Teil dieses Tagebuchs und einer der neun geschriebenen Briefe erreichten ihr Ziel. Es schmerzte mich sehr, daß dies passierte, und ich rekapitulierte die Gedichte, um die Erlebnisse jener Isolation wiederzubeleben und irgendwie den nicht wiederherstellbaren Verlust zu ersetzen. Zwischen dem 3. und 16. März, schon wieder in Florence, entstanden diese Gedichte, als eine Art Tagebuch, und ich empfehle, sie als einziges Gedicht zu lesen (wie man angeblich die Sonette von Shakespeare lesen muß, selbstverständlich abgesehen von dem großen Unterschied zwischen berühmten von Shakespeare lesen muß, selbstverständlich abgesehen von dem großen Unterschied zwischen diesem klassischen Werk und meinem bescheidenen Schaffen).

Für diese Gedichtsammlung entschied ich mich, zehnsilbige Verse zu schreiben mit freier Reimung, in der Menge von Versen eines Sonetts. Es ist nicht meine Absicht, die rhythmische Schönheit zu finden oder die Vollkommenheit der Strophe, viel weniger noch etwas Neuartiges zu schaffen.

Einzig und allein beanspruche ich, den Leser zu den Winkeln meiner Seele wegen jener Tage der Ungerechtigkeit und der totalen Isolation zu führen, obgleich auch, wie Dario sagen würde: "mein Protest bleibt geschrieben", gegen die Behandlung und gegen den ungewöhnlichen Verlust.

A.G.R.

17.März 2010

18 Tage in Oklahoma

Deutsch: Günter Belchaus


Zwischen Miami und Florence

Das "Loch" von Oklahoma

Mauern aus Stein machen kein Gefängnis,
noch Gitterstäbe aus Eisen einen Käfig;
Der Geist der Unschuldigen und Gelassenen nimmt
solche Dinge als Ort des Rückzugs und der Ruhe.
Habe ich die Freiheit zu lieben,
so ist meine Seele frei,
wie es nur die Engel sind,
die in der Höhe wohnen
und das Glück der Freiheit genießen.

Von Richard Lovelace
In ""A Altea, desde la prisión" [An Altea, aus dem Gefängnis]

Meine Ketten, welche Musik ihr in meinem Herzen machtet!
An jedem Tag spielte ich mit euch, und zu euch,
meinen Ornamenten, kehrte ich zurück.
Welch' gute Freunde wir waren, meine Ketten!
Zuerst machtet ihr mir Angst, doch die Furcht
verwandelte sich für mich immer mehr in Liebe. Gefährten meiner dunklen, langen
Nacht, bevor wir uns Lebewohl sagen, verneige ich mich vor Euch,
meinen Ketten!

von Rabindranaz Tagore in "Regalo de Amante"[Geschenk der/s Geliebten].

18 Tage in Oklahoma

Dienstag, 26. 01. 2010

Es geschieht, dass das Unrecht andauert.
Es geschieht, dass ich in der Black Box [schwarze Kiste] lande.
Es geschieht, dass ich es bin, der das sagt.
Es geschieht, ich wünschte, dass du mir glaubst.
Es geschieht, dass ich ohne Angst fliege.
Es geschieht, dass meine Adern schwellen.
Es geschieht, dass sich zwei Sonnen kreuzen.
Es geschieht, dass sich die Steine verdunkeln.
Es geschieht, dass der Schatten nicht der eines Baumes ist.
Es geschieht, dass die Stunde einen Herrn hat.
Es geschieht, dass sich Wände vereinen.
Es geschieht, dass mich ein Bruder auslacht.
Es geschieht, dass Gelassenheit in meine Brust strömt.
Eine Gelassenheit, die einfach geschieht.

Mittwoch, 27.01. 2010

Kaum schließt sich die Tür aus Eisen,
werfen sich flüsternde Vorläufer des Orkans
auf mich und blasen die Laterne aus,
die ich in meiner Hand trage.
Die Zelle verwandelt sich in eine Lagune,
in der tote Tauben begraben sind,
weil der Schreckensgeruch meines Verfolgers
wie Schatten über mich herfällt.
Mit meinem arglosen Herzen
zerreiße ich die eingepferchte Stille,
mindere die ausgebreitete Leere,
bis die lange Nacht vorbei ist
und alle Finsternis mit dem Vortasten
des Morgenlichts verschwindet.

Donnerstag, 28. 01. 2010

Dieser Tagesanbruch, der ziellos vom
Wind des Lebens getrieben wird,
verbreitet mein Licht der Morgenröte,
nie ist's Verlust, sondern Gewinn.
Die darauf folgende Abenddämmerung
Ohne Farben, ohne Echo, ohne Duft,
die mein unvollkommenes Wesen bestimmt,
nie ist's Verlust, sondern Gewinn.
Diese Zeit, mit Pausen überfrachtet,
die meine Liebe nicht reifen lässt.
Die Dämmerung des trüben Dunstkreises
ist wie ein Weg ohne Ende
zwischen Schatten, die wachsen und zittern,
nie ist's Verlust, sondern Gewinn.

Freitag, 29. 01. 2010

Es wurde Nacht, während ich ein Buch las
(das einzige, das in meine Hände gelangte),
dessen hohle und finstere Argumente
hallen in meinem Inneren kaum wieder.
Ich dachte an die großen Worte,
die in der Lage sind, das Licht in sich aufzunehmen
und die ganze Schönheit der Welt
auf unvergänglichen Seiten.
Überdrüssig schloss ich das Buch und meine Augen,
und in diesem Moment sah ich mich von einem Schein der Sonne und des Mondes umgeben und verstand,
dass sich das, was ich außerhalb von mir suchen wollte,
in der Schatzkammer meiner Seele befindet.

Sonnabend, 30. 01. 2010

Ich bin berauscht aufgrund dieser Isolation,
in der ich genüsslich faulenze,
während ich mich in die Betrachtung meiner
auf fernen Wegen verlorenen Seele versenke.
Ich bin berauscht von dieser Stille,
in der ich mein Inneres hören kann,
ohne dass etwas von außen an mich heran dringt,
ohne dass die Zeit nach mir sucht und mich findet.
Berauscht bin ich - einfach so -
atmend, ohne daran zu denken,
wie sich die Atome in uns vermengen,
ich befinde mich im Abstand zum Sein,
bin Eigentümer unberechenbarer Weiten,
die mit ihrem Atem den Raum erweitern.

Sonntag, 31, 01. 2010

Dass sie mich den Mond nicht sehen lassen,
noch den vom langen Winter vertrockneten Baum;
dass sie mir verbieten, Feuer zu fangen,
um mit der Asche meiner Träume zu spielen,
bedeutet nicht, das sie verloren ist,
die große Liebe, die ich vor meinen Augen
und mit meinen Händen erbaute
für anderer Menschen Augen und Hände.
Es ist keine Liebe, wenn sie sich aufgibt.
Die wahre Liebe überdauert alle Zeit und überwindet alle Entfernungen auf der Erde,
stellt sich Unwettern ohne Angst,
widersteht selbst dem Schnitt des Todes
und ist wie die Natur - ewig.

Montag, 1. 02. 2010

Ich sagte nein zu der modrigen Ruhe.
Ich warf mich auf den blanken Boden,
tat den ersten Schritt, dann den zweiten,
nach und nach verwandelte ich mich in Regen.
Zu Beginn war es die Skepsis
und danach der Wein der Abhängigkeit,
später erschien die Antithese
und mit ihr die Offenbarung.
Ich begann, durch die Stunden zu kreisen
in dem Rhythmus und Geist, der anregt und sich durch den Äther gleiten lässt.
Am Ort der Langeweile ohne Ende fand ich singend und tanzend mein Glück in meinem Herzen.

Dienstag, 02. 02. 2010

O verführerische Nacht, die du aus dem Abgrund deiner Stille nach mir rufst.
Du großmütige und anziehende Nacht
noch unbeeinträchtigt vom Müßiggang.
Umherirrende Nacht, du blendest die Augen
mit der Wärme des Regenbogens.
Verrückte Nacht, voller Weiße,
die sich danach sehnt, sie schlaflos zu verbringen.
Du hüllenlose Nacht betaste die Erde,
bevor du ohne Namen zu andern Ufern aufbrichst, umarme mich und lass mich
deinen Körper berühren, um die Brandung
deiner Strände zu spüren, die ich in der dunklen Ungewissheit heimlich so liebe.

Mittwoch, 03. 02. 2010

Das Mädchen, das denen, die Beruhigungsmittel brauchen, jede Nacht Medikamente bringt, hat das Gesicht eines Engels, es erinnert mich an eine Freundin vergangener Zeiten.
Sie macht jede Nacht ihre Runde,
mit ihrer Stimme bricht sie die Stille,
und ich lasse alles liegen, um sie zu sehen,
einen Moment lang im Vorbeigehen.
Sie sieht mir nie in die Augen, in denen
sich Geheimnisse verbergen, solche von Alten und Welten, von Nächten und Sternen ohne Namen, von Glückssträhnen, von Ideen und Rückkehr, ...
das Mädchen, das Medikamente austeilt.

Donnerstag, 04. 02. 2010

Erlebnisse und Vokabeln, die Antworten suchen
auf die Leere und das Geschehene
bis hin zu meinem jetzigen Aufenthalt
wie Bienen, die in ihre Wabe kommen.
Das Schlagen ihrer Flügel erfüllt die Luft
mit bebenden Rufen und dann
fließt der klare Honig,
das Echo des Wortes der Liebe.
Mit leidenschaftlichem Durst nach Licht,
nach Atomen, nach Stimmen und Formen
startet meine Seele durch das Unsichtbare,
und ich sehe nur das Abbild eines Gestern,
das sich um sich selber dreht, bis es schließlich
in langsamen Rauchspiralen verschwindet.

Freitag, 05. 02. 2010

Sie ist grün die Stille und -überraschenderweise -
aus grünen Blättern des Verlangens, die mein
unerschöpfliches Herz gesehen und sich langsam
an natürliche Dinge gewöhnt hat.
Die Erinnerung an den Wald und den Regen
taucht mit ihrem heimlichen Atem auf, und wieder
steckt mir ein Brennen von Jasmin und Blut in der Kehle.
Mein Herz erinnert sich untrüglicher Blicke,
der Küsse zur Umarmung in der Nacht. Der Zärtlichkeiten,
die meiner Seele Frieden gaben.
Aber wohin werden ihre Augen gehen,
ihre Lippen, ihre weichen, reinen Hände?

Sonnabend, 06. 02. 2010

Frau, du brichst über meine Gedanken herein
wie die Brandung über den Strand,
durchspülst den Sand
und kehrst wieder zurück zum Meer.
So bist du, unbezähmbarer Seegang,
ständiges auf und ab der Wasserwogen,
in denen mein Herz ertrinkt,
während Woge auf Woge von Deinem Körper erzählt.
Du weißt schon, dass ich zurückkehren werde,
doch du weißt weder deinen Namen
noch, dass ich deine Küsse nicht vergesse.
Vielleicht, eines Tages, während das Meer
diese Festung der Abgeschiedenheit zerstört,
eröffne ich vor dir das Werk meiner Verse.

Sonntag, 07. 02. 2010

Heute schrieb ich an verschiedene Freunde.
Und keinem erzählte ich von der Kette
der Schicksalsschläge (mehr als sie sich vorstellen), die ich hinnehmen musste.
Durch meine Zeilen lasse ich sie wissen,
dass meine Zelle, mit nichts und niemandem,
für mich ein Ort der Abgeschiedenheit ist,
an dem ich meine Ketten löse.
In diesem Loch, wie in anderen meines Lebens, das ich ohne Eile mit Licht erfülle,
damit aus seiner Höhlung der Glanz
zutage tritt, der mein Herz
in einen Dichter der Liebe verwandelt,
der Liebe, mit der ich allen schreibe.

Montag, 08. 02. 2010

Nachts, wenn mich eine mürrische Stille
wie der Umhang der Finsternis umfängt
und sich die Ungewissheit an rauem
Schneegestöber berauscht,
bringt mir die Liebe ihren Schicksalsschlag,
ihr Musterangebot leichter Schmerzen,
Gespenster der ewigen Abgeschiedenheit.
Schließ' nicht die Augen vor der guten Zeit.
Bei der Einsamkeit in der Nacht, wenn das
Gestern wieder erklingt, sage ich mir:
All die Wachsamkeit meines Lebens
hat mir diesen langen Weg geebnet,
auf dem die Gefahren des Todes
das Licht nicht zurückhalten konnten.

Dienstag, 09. 02. 2010

In meiner Einsamkeit sprech' ich deinen Namen,
und seine Buchstaben sind eine aufgehende
Sonne in den Wolken des Tagesanbruchs,
in ihrer Glut öffnen sich die Blumen.
Im Weitergehen sage ich an den Ecken,
dass der Gedanke kommt und geht,
und sich in meinem Selbstgespräch mit deinem Namen
Schatten und Sonnenlicht nicht unterscheiden.
Ohne dass mich jemand hört, spreche ich
mit einer Stimme von innerlicher Sprengkraft,
die kaum die Luft und die Stille bewegt.
Auf die Fragen am Firmament
antworte ich erhobenen Blickes
bis in alle Ewigkeit mit deinem Namen.

Mittwoch, 10. 02. 2010

Inmitten des Zeitlichen selbstbewusst
stelle ich mir vor, wie ich durch die Welt
gehe, als ob ich mit mir selber ginge
ein Werk unbesiegbarer Arme.
Sie werden durch weitere der eisigen Nächte
gelangen mit ihren geheimen Flügeln,
ohne dass die Morgenröte am letzten Tag
des Unrechtes vernichtet werden kann.
Brüder und Schwestern des Kampfes:
Eure Solidarität vervielfacht sich
Wie die Blätter des Frühlings.
Ihr werdet uns den Sieg bringen!
Ihr seid bei uns
auf dieser langen Reise der Rückkehr.

Donnerstag, 11. 02. 2010

Seit meiner Kindheit in Familie und Schule,
in meiner Jugend, von Aufenthalt zu Aufenthalt,
mein Leben lang und bis in meine Träume hinein
hast du in meinem Herzen gewohnt.
Du, Insel der Sonne, die mir Palmen und Strände,
Vögel und Früchte und diesen brennenden Sommer geboten hat, den ich so liebe,
diese freie Morgendämmerung in meinem Fenster,
sie bleibt in mir immer lebendig,
immer bereit die Blume zu hegen,
was so unentbehrlich ist für die Hoffnung.
Deine Liebe regt mich an, deine Liebe erfüllt mich
mit Licht, oh Vaterland, die Heimkehr wird kommen
und dein Kuss, der uns erwartet.

Freitag, 12. 02. 2010

Während das Herz der Bläue begegnet,
den unergründlichen, verwirrten Routen,
werde ich von geringen, aber bestimmten
Hoffnungen begleitet,
sehe ich die stille Geographie
eingetaucht in das Licht des Schnees,
das Gebiet des Unbestimmten,
das Blendlicht der Freiheit.
Es gibt Ermüdung, aber sie bezwingt mich nicht.
Es gibt einen Schnitt, aber ich blute nicht.
Das Ermüdende und Schmerzende
lindere ich mit der Liebe meiner Träume,
der von weißer unbesiegbarer Beschaffenheit,
die die Wärter nicht kennen.

Deutsch: Jan Gafert und Josie Michel-Brüning

 

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